sábado, 21 de febrero de 2009

La cenicienta de la gestión empresarial

Por motivos de interés para mi práctica diaria, hace poco he estado buscando en diversas librerías, más o menos especializadas, bibliografía sobre las operaciones de TI, sobre operaciones en general y sobre logística y supply chain management. Y ha sido un poco triste comprobar la escasez de documentación al respecto. Los estantes dedicados a tecnología están repletos de libros sobre todo tipo de lenguajes y programas, sobre internet, sobre redes...pero prácticamente nada sobre cómo operar en la práctica una infraestructura TI en una empresa real.

Si me giro hacia la zona de gestión empresarial, me encuentro abundancia de libros sobre marketing y sobre estrategia, algo de finanzas y mucho de liderazgo y habilidades directivas...pero poco, muy poco, sobre operaciones o sobre logística. Y sin embargo, las operaciones son fundamentales. Es donde se crea gran parte del valor y es donde se generan buena parte de los costes y, por tanto, lo que condiciona la política de precios. Es el mundo real, lo tangible, lejos de los cantos de sirena de la, por otra parte necesaria, publicidad, o de las siempre cuestionables, por ambiguas, grandes estrategias.

Parece, sin embargo, que nos queremos olvidar de las operaciones y la logística. Parecen tareas para equipos humanos poco cualificados, poco brillantes, tareas externalizables...la cenicienta de la gestión.

¿Es esta actitud correcta? ¿No pecará el mundo occidental de soberbia al despreciar la mayor fuente de productos y habilidades y relegarlas a planos aparentemnente inferiores? ¿O es que en el mundo globalizado, a Occidente le queda la estrategia y el marketing y al Tercer Mundo las operaciones? ¿ Estamos creando la cadena global de suministro del futuro o sembrando la semilla del desastre ?

¿Y no es este aparente desprecio hacia aquellas áreas de la empresa donde se trabaja duro, con las manos y creando nuevos productos, un metáfora de una actitud acomodaticia que disfruta de lo cómodo e intangible y desprecia el esfuerzo físico o peor, todo esfuerzo, dejándolo para otros ?

¿No seremos Occidente la madrastra del Tercer Mundo y nosotros las hermanas malas que dejan el trabajo a Cenicienta ?

¿ No será que ...? ¡ Uf ! Perdonad. Os tengo que dejar, que están sonando las doce campanadas...