jueves, 8 de enero de 2026

Tres formas de equidad algorítmica

Una de las problemáticas éticas más conocidas y de las que más se habla alrededor de la inteligencia artificial es la de los sesgos algorítmicos.

En este post, que pretende ser muy breve, voy a consignar una clasificación de estos sesgos. Bueno, estrictamente hablando, no de los sesgos, sino de la equidad o de problemáticas de equidad.

Antes, algún recordatorio y  aclaración. 


Del error a la ética: sesgo y equidad


Un sesgo, dicho en general y de forma simplificada, es una desviación consistente del valor correcto. Últimamente, hablamos de sesgos a propósito de los algoritmos de inteligencia artificial, pero en realidad, la temática de sesgos ocupa las matemáticas y sobre todo la ingeniería desde hace muchos años.

Así, por ejemplo, los sesgos son importantes cuando estamos hablando de instrumentación y equipos de medición. Y este ámbito nos permite de forma muy simplificada ilustrar qué entendemos por un error consistente. 

Vamos a imaginar el caso de una báscula, una báscula casera para pesarnos. Hablamos de un error cuando esa bascula da un valor incorrecto de nuestro peso (ya sea más o menos). Y hablamos de consistente para querer decir que siempre se produce en el mismo sentido (y en muchos casos diríamos que en la misma magnitud). Así, por ejemplo, una báscula que comete errores aleatorios (algo raro, la verdad)  produce valores incorrectos pero no tiene sesgo. Sin embargo, si siempre nos añade medio Kg de más, entonces está siendo consistente: siempre añade ese medio kilo. Y eso es, precisamente, un sesgo: un error consistente.

Para eliminar este tipo de errores en instrumentación se suele recurrir a lo que se denomina la 'calibración', que en el caso sencillo de la báscula se reduce a ajustar el cero, eliminando en este caso sencillo el error y el sesgo.

En este sentido, y con esta visión ingenieril del sesgo, suelo decir en mis clases que un sesgo es un error siempre. Sin embargo, ese error técnico u operativo, no siempre es un problema ético. Se convierte en problema ético cuando ese sesgo nos hace tratar de manera diferente (lo que denominamos discriminar) a personas o colectivos, entendiendo que ese tratamiento diferencial es injusto y que perjudica a esas personas y colectivos.


Tres formas de equidad


En general no distinguimos, al menos yo no me lo he encontrado a menudo, una distinción entre tipos de equidades. Sin embargo, de manera algo inesperada, inesperada porque la fuente es un libro fundamentalmente técnico, me he encontrado en 'Azure AI Services at Scale for Cloud, Mobile, and Edge' de  Simon Bisson, Mary Branscombe, Chris Hoder y Anand Raman, una identificación y descripción breve de tres formas de equidad.

Antes de mencionarlas, avisar, dadas las dificultades terminológicas en traducción, que lo que aquí estoy denominando 'equidad' se corresponde con la palabra 'fairness' en el libro.

Advertido esto, veamos ya esas tres formas o variantes de equidad. Son las siguientes:


  • Equidad de calidad de servicio ('quality of service fairness') que tiene que ver con que los resultados sean igual de correctos para todos los colectivos. Así, se mencionan las aplicaciones de reconocimiento facial que, por problemas de muestreo para el entrenamiento, tienden a dar peores resultados en personas de color y aún peor en mujeres de color.

  • Equidad de asignación ('allocation fairness') que habla de que el algoritmo ofrezca las mismas oportunidades y recursos a todas las personas y colectivos, por ejemplo, tratar a todas las personas igual en una aplicación de filtrado de currícula en un procesos de selección. . Esta es, me parece, el tipo de equidad en la que solemos pensar.

  • Aunque de manera menos nítida también nos habla de una equidad de representación, que busca que los colectivos estén justamente representados en profesiones, situaciones, etc (por ejemplo, cuando pensamos en quién puede ser CEO).
No me parece que esta propuesta sea una clasificación muy trabajada, ni me consta que se corresponda con una clasificación de la equidad más ampliamente admitida, pero me ha parecido interesante y no quería dejar de mencionarla.


Conclusiones


Simplemente, recordar que un sesgo es un error técnico u operativo y que se convierte en un problema ético cuando ese error conduce a tratar de manera diferente, discriminar y perjudicar, a personas o colectivos concretos. Y, dentro de esto, hemos revisado, muy brevemente, tres variantes.