sábado, 31 de enero de 2009

A modo de presentación: ¿ Qué es un 'blue chip' ?

Este blog, que ahora inicia sus primeros pasos, pretende recoger mis impresiones y mirada personal sobre dos áreas de conocimiento relativamente distantes: las tecnologías TIC y el mundo de la economía y la empresa. ¿ Qué tienen en común ?. Bueno, aparte de que, simplemente, ambas me interesan, son las áreas de conocimiento más cercanas a mi actividad profesional. Y digo cercanas, y no coincidentes, porque éste no deja de ser un blog personal y los temas que toque, probablemente sólo rocen lo que es mi actividad en el mundo 'real'.

Estaba buscando un nombre para el blog que, de una manera breve, como debe ser un título, diese alguna indicación del contenido...con la dificultad de lo disperso del mismo. Y entonces, de manera inesperada, el nombre vino a mí: 'blue chip'. No conocía este término hasta que en un curso de finanzas, el profesor lo mencionó de pasada...y yo me dije para mis adentros que ese era el nombre que estaba buscando.

¿Y qué es un 'blue chip'? 'Blue chip' es el término que se aplica, hablando del mercado de valores, a empresas estables, empresas cuyas acciones presentan un perfil de baja volatilidad, de crecimiento suave y consistente, siendo capaces de operar de manera rentable, incluso en situaciones económicas adversas.

No recuerdo los motivos históricos que explican que los 'blue chips' reciban este curioso nombre, pero sí es cierto que, indirectamente, algo tiene que ver con la tecnología.

Así que el nombre era perfecto: de primeras presenta un innegable, aunque engañoso, sabor a tecnológico y, sin embargo, se trata en realidad de un término financiero. Una ingeniosa manera de mezclar los dos mundos: el de la tecnología y el de la economía. Y ello en dos palabras breves, muy breves.

Pero aún hay más. El término ofrece para mi otros dos valores más ocultos, más sugeridos, si se quiere.

En primer lugar, la connotación, de alguna manera, de serenidad. Los blue chips son valores estables, serenos... Así quisiera que fuese este blog tanto en mis artículos como en los comentarios que pudiera recibir: opiniones y análisis serenos, sin estridencias, buscando el intercambio y el conocimiento, pero de manera mesurada, respetuosa y tranquila. Ofreciendo una saludable rentabilidad intelectual incluso en tiempos adversos.

Por último, esa mención al color azul...un color que, en cierto sentido, forma parte de mi 'imagen de marca' en Internet, como podéis comprobar si accedéis a mi página personal ('Mundo Azul'), o a mis otros dos blogs: 'La vida de color azul' (de propósito general, pero de ámbito más bien personal) o 'El cielo del gavilán' (sobre literatura y humanidades).